| Por naturaleza soy optimista y me cuesta creer en la crisis del turismo |
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Conocido, sobre todo, por su profesión de empresario y por ser propietario y gerente de uno de los almacenes de suministros para la hostelería más importantes de la Costa del Sol, Juan Puerto es, además y como el mismo se considera un “humanista”. Hombre de gran sensibilidad, dedica gran parte de su tiempo a su otro “trabajo”: la filosofía y la poesía. ¿Cuándo se crea la empresa Almacenes Puerto? Yo comencé en esta profesión, pero trabajando para otra empresa, hace más de 30 años, y poco después ya montamos los Almacenes Juan Puerto. Empezamos en un local pequeñito de la calle de la Cruz, después nos trasladamos a otro local más grande y, ya por fin, hace 6 años, nos ubicamos aquí, en el cruce de la Colina. Aunque yo vivir, siempre he vivido en Torremolinos, hace más de 35 años también. ¿A qué se dedica en concreto esta empresa? A la instalación integral de hoteles y restaurantes o a cualquier tipo de negocios relacionados con la hostelería, principalmente nuestros artículos destacados serian el mobiliario, vajillas, cuberterías, cristalería, lencería de hotel, y todo lo relacionado con la restauración entre ellos colchones, sabanas, toallas, etcétera. ¿Qué actuación empresarial destacaría en todos estos años? Es difícil en una trayectoria profesional tan larga mencionar algunos negocios y como idea le puedo decir que en la inauguración de nuestro ultimo negocio entregamos seis placas a nuestros clientes con mas de 25 años de antigüedad en la empresa como clientes, entre ellos podríamos destacar el hotel Biblos, Torrequebrada, Sunset Beach Club, Marbella Club y restaurantes y cafeterias principalmente de Marbella, Torremolinos y Fuengirola, aunque nuestra red de servicios cubre toda Andalucía. La última gran instalación de la que nos sentimos orgullosos ha sido el hotel Antequera Golf. ¿Qué supuso para usted ser premiado por la ACET como empresario del año? Yo he sido unos de los socios fundadores de esta Asociación, como en todo lo que tiene que ver con mi pueblo, Torremolinos. Siempre me gusta colaborar y le doy las gracias a la ACET aunque particularmente no soy muy partidario de recibir ningún tipo de premios por que creo que los mejores premios en la vida son el concepto que uno tenga de si mismo, de tu forma de entender la vida y la ayuda a los demás y sobretodo la tranquilidad de conciencia. ¿Qué opina sobre la tan mencionada crisis turística del año? Yo soy optimista por naturaleza y me cuesta creer en la crisis del turismo. El turismo es una industria muy sensible a la que cualquier cosa le puede afectar en cualquier momento, como ha sido el caso del conflicto de Irak, la subida del petróleo, etcétera. Pero también pienso que este es un año que nos puede valer de reflexión después de unos años de gloria y pensar, no sin dejar de buscar soluciones, que si tal crisis existe será pasajera, y que nuestra infraestructura hotelera, comparada con la de otros países, es única y esto no se puede hacer en dos días. ¿Cómo ve la evolución de Torremolinos? Los Torremolinenses hemos estado unos años que por diferentes circunstancias hemos vivido en la planta baja del edificio, la evolución ha sido enorme en todos los aspectos y ya se puede decir que de un edificio de cuatro pisos estaríamos en el tercero. Esto no ha sido fácil y considero que hemos tenido que hacer un esfuerzo titánico el pueblo, los políticos y todos los que queremos a Torremolinos pero aún nos quedan plantas por subir y hay que seguir trabajando. ¿Qué cree que le hace falta a Torremolinos para alcanzar un “turismo de calidad”? Siempre lo he tenido muy claro, sin duda, un Puerto Deportivo propio, que además tiene que ser el mejor de la Costa del Sol. No hay que olvidar que nuestro pueblo, desde Fuengirola a Algeciras, es el único que no lo posee. También sería importante que hubiese hoteles de cinco estrellas y campo de golf. Cambiando de tercio, ¿Cuándo nace su interés por la poesía y filosofía? La he tenido de siempre, es una cosa coherente con mi personalidad y mi forma de ver la vida, aunque en las dos cosas me considero un aprendiz. La adicción a la filosofía la he motivado posiblemente el estar treinta años con personas de todas las esferas sociales y a veces por mi profesión de vendedor, jugándome mi patrimonio a una sola carta. En la filosofía siempre buscas la verdad, aunque jamás llegas a encontrarla, pero si encuentras verdades a medias que te hacen comprender mejor a tus semejantes. La poesía es como estrujarse el alma y siempre se la dedico a las personas a las que quiero, a mis seres más queridos, como son mis padres, hermanos, hijos, esposa o amigos. ¿Qué aportan estas disciplinas a su vida? Sobre todo conocer cada día un poco mejor al ser humano y conocerse a uno mismo. ¿Cuál es su trayectoria en estos aspectos? Estoy terminando un libro eufemismos filosóficos complementados con unas vivencias particulares, y dando mi opinión en conceptos como el amor, la vida, la familia, amistad, etcétera, y también escribo algo en nuestras revistas especializadas. ¿Tiene usted fe en el ser humano? Por supuesto que no la he perdido, aunque en los últimos tiempos algunos valores morales se estén deteriorando a pasos agigantados, pero creo que el ser humano, todos los seres humanos, tenemos la misma capacidad de bondad y de maldad, unos desarrollamos una cosa y otros otra, pero el mundo siempre ha sido así, solamente tenemos que fijarnos que en este siglo, cuando se puede considerar que estamos más civilizados que nunca, se han producido, entre otras atrocidades, dos guerras mundiales, lo que te hace pensar si vamos para atrás o para adelante, pero tenemos que pensar con optimismo que en nuestras manos y en nuestras conciencias tenemos poder para mejorarlo y luchar por la libertad, la igualdad y la democracia.
Fuente: Diario de Torremolinos ( 04/09/2004)
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